Preguntas frecuentes

¿Cómo denuncio el abuso?
Como denunciante oficial debe llamar a la línea telefónica de abuso al 1-800-96-ABUSE.

 

¿Quién es considerado un niño?
Un niño es una persona no casada, menor de 18 años y que no ha sido emancipada por orden judicial.

 

¿Qué información debo proveer cuando llamo?
Debe dar su nombre, una descripción de la situación y los daños. Describir cualquier comportamiento inusual del niño. Debe dar el nombre del niño, su dirección, fecha de nacimiento, nombre de sus padres, el nombre del presunto perpetrador, y cualquier otra información pertinente. Es importante que usted informe si cree que el niño está en peligro inminente.

 

¿Me pueden demandar por poner una denuncia?
No. La ley de la Florida establece que los demandantes oficiales que actúan de buena fe son inmunes de cualquier responsabilidad civil o criminal.

 

¿Quién debe denunciar el abuso o descuido infantil?
En la mayoría de las jurisdicciones, cualquier profesional cuyo trabajo esté relacionado con niños es considerado un denunciante oficial.

 

¿Puedo meterme en problemas si no denuncio el abuso infantil según lo ordena la ley de mi estado?
Si, generalmente se considera que dejar de denunciar el abuso infantil es una ofensa criminal. Esto puede resultar en cárcel y multas. Además, usted podría ser demandado por la familia del niño en una demanda civil si el niño sufre algún daño por el abuso que pudo ser prevenido si se hubiera puesto una demanda a tiempo.

 

¿Cuáles son los beneficios de una denuncia para los niños y la familia?
Primero, la seguridad del niño será protegida y él/ella serán removidos del peligro. Además, la familia puede recibir los servicios o asistencia que puedan necesitar. La familia y el niño pueden ser remitidos a un tratamiento para que resuelvan los efectos del abuso.

 

¿Cuáles son los síntomas comunes del abuso infantil?
Los niños que han sido abusados pueden tener pesadillas, una auto estima baja, comportamientos inapropiados, ansiedad, depresión, perturbaciones en el sueno, problemas de apetito, comportamiento regresivo, ideaciones suicidas, malas relaciones con sus pares, problemas de apetito, temores, y problemas de concentración. Sin embargo, la sola presencia de alguno de estos comportamientos no es suficiente para poner una denuncia. Un demandante oficial debe tener sospecha de que existe abuso o descuido basado en otra información adicional.

 

¿Cómo se si cierto tipo de abuso ha ocurrido?
No hay una prueba que se pueda tomar o una pregunta específica que le permita saber si un niño ha sido abusado. Por eso es que la ley exige que se haga la denuncia si existe sospecha de abuso. El personal de protección infantil se encargará de investigar. Estas investigaciones incluyen entrevistas, observaciones y corroboración de la información por otras personas.

 

¿Qué pasa si me equivoco en mi denuncia?
El Dr. Kempe, un pionero en el área de abuso infantil decía que era mejor pedirle disculpas a un padre por cometer una equivocación que pedirle disculpas a un niño con un cerebro dañado por no haber hecho la denuncia.

 

¿Qué pasa si el abuso ocurrió en el pasado?
No existen limitaciones de tiempo cuando se trata de denunciar el abuso infantil. Si la víctima es menor de 18 años se debe denunciar el abuso.

 

¿Cuál es la diferencia entre disciplinar y abusar a un niño?
Si la disciplina es excesiva o se hace con tal fuerza que deja heridas, ha ocurrido abuso físico. El uso de instrumentos (cables eléctricos, bates, herramientas, etc.) aumentan la posibilidad de causar heridas.

 

¿Se puede hacer una denuncia anónima?
Los denunciantes oficiales deben proveer su nombre cuando hacen denuncias de abuso infantil. Sin embargo, las personas que no tienen la obligación legal de denunciar pueden hacer denuncias anónimas a la línea telefónica de abuso.

 

¿Ayudan o perjudican a las familias las leyes que obligan a denunciar?
Reportar a las víctimas de abuso infantil a las autoridades de protección infantil a menudo es la única manera de iniciar una intervención. Sin embargo, dado a que el sistema a veces está recargado el resultado para estas víctimas puede ser dolor, alteración e incertidumbre. Aunque tienen la obligación de denunciar, muchos profesionales a menudo se sienten frustrados con la respuesta del sistema de protección infantil. El sistema trata de cumplir su función de proteger a los niños pero a veces los niños se quedan en hogares adoptivos temporales por años. Sin embargo, si no existiera la obligación de denunciar, es muy posible que ni las víctimas ni los perpetradores pudieran acceder al sistema de servicios de protección o rehabilitación.